Los Ancares: esos famosos desconocidos. Todo el mundo ha oído hablar de ellos pero… ¿sabes qué ver en Los Ancares?

Si eres de esos aventureros intrépidos que aman la montaña y la naturaleza, quizá conozcas ya esta reserva de la biosfera. Entonces, no dejes de contarnos lo que te parezca en la sección de comentarios.

Empecemos por el principio: ¿qué son Los Ancares y qué ver en Los Ancares?

Naturaleza pura y dura en la frontera oeste de León: riachuelos bravos, pastos y pastores, lobos (mejor evitarlos), apuestos y seductores corzos (cuidado si te cruzas con uno que igual te pone los cuernos) osos valientes gorditos de salmón y miel y urogallos miedosos desperdigados por esta sierra llena de pequeños escondites y pueblines que merece la pena conocer.

¿Sabías que muchos inviernos estas cumbres pasan varios días aisladas? ¿Quieres que te contemos cómo llegar, qué lugares no te puedes perder y cómo conseguir una experiencia inolvidable en estas célebres montañas?

Pues desde La Moncloa de San Lázaro estamos encantados de que hayas decidido interesante por Los Ancares. Porque, como verás, están muy cerca de donde nosotros estamos. Y además en nuestra tienda tenemos una buena colección de bufandas, jerseys y prendas de lana natural para que te equipes alegre y convenientemente. Créeme, te serán muy útiles…

Pero también lo es la información que te vamos a dar, con la que podrás preparar una visita a esta parte de El Bierzo y disfrutar al máximo de sus paisajes sabiendo de primera mano que ver en Los Ancares.

 

¿Cómo llegar a Los Ancares?

Los Ancares están conformados por tres valles: el de Burbia, el del propio río Ancares y el del Cúa. 

Para llegar a Burbia desde Cacabelos, la ruta más directa es de unos 50 minutos por la LE-5202. Nuestros visitantes en La Moncloa de San Lázaro, como puedes ver, están a tiro de flecha de esta maravilla de la naturaleza que son los Ancares.

En la zona de Burbia el paisaje verde está vigilado por las enormes montañas y cuenta con prados en los que pastan las vacas, vigiladas, sí, por las montañas… pero también por los pastores y mastines. En estos paisajes te encontrarás con las famosas «paluezas» o «pallozas», una edificación típica del noroeste ibérico usada durante siglos por los ganaderos como refugio para el ganado y vivienda para las personas.

Su peculiar aspecto, con el techo de paja oscura y las paredes de piedra, no por mil veces fotografiado deja de ser una estampa peculiar y característica que ver en Los Ancares.

Para acceder a los valles del Ancares y el Cúa debes llegar a Vega de Espinareda. La localización de La Moncloa de San Lázaro es perfecta para plantarte allí… ¡en poco menos de 25 minutos!

Desde Vega de Espinareda, debererás elegir por qué valle empiezas tu exploración de la reserva de la biosfera, los Ancares, si vas hacia el propio río que le da nombre y por tanto hacia Candín o pruebas a concer la belleza de Peranzanes y la zona llamada «Fornela», donde incluso abundan los asentamientos prehistóricos.

A todo esto: ¿has preparado tu equipación?

Te aseguramos que una vez en lo alto del pico Miravalles, el monte donde los besos saben más bonitos, te va a apetecer compartir unas cerezas en aguardiente como las que preparamos siguiendo la receta tradicional y tenemos en nuestra tienda. Sí… es posible que pesen un poco en tu mochila, pero la sorpresa que vas a aportar a tu compañía os elevará a los cielos de El Bierzo.

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Pueblos indispensables que ver en Los Ancares

Una vez que decidas aventurarte en esta ruta que te dejará sin aliento, lo primero que tenemos en cuenta es que los Ancares nos ofrece una infinidad de opciones en nuestra visita. Si eres de esos montañeros que ansían rutas imposibles, estás de suerte, porque vas a poder encontrar muchas, y no es por presumir, pero están muy bien señalizadas.

Pero ojo, eso no quiere decir que debas dejar de visitar los pueblos que rodean este entorno. Te van a sorprender y mucho. Pueblos como Pereda o Balouta, harán que sientas como que has vuelto varias décadas atrás y te dejes cautivar por su forma de vivir.

 

Vega de Espinareda

Hemos de reconocer, que esta primera parada, es teórica, porque no se encuentra tan en el interior de los Ancares ni de sus montañas. No obstante para empezar nuestra ruta es una buena parada.

Esta localidad, la cual atraviesa el río Cua (si vienes en verano y tienes calor, es ideal para darte un chapuzón), presume de todavía tener en pie y muy bien conservado su puente romano.

Es ideal para pasearse por él mientras observas las maravillosas montañas que lo rodean al fresco del río que pasa por debajo.

En lo alto, podrás observar su monasterio perfectamente conservado, y que a diferencia de muchos de los pueblos del Bierzo, se realiza un uso pleno de él.

 

Sésamo

Una vez salimos de Vega, atravesaremos la localidad de Sésamo, que reside en los pies puramente dichos de los Ancares, un pueblo con mucho encanto en el que puedes hacer la ruta a pie por la montaña para llegar a unas pinturas rupestres que no te decepcionarán.

 

Candín, el primer pueblo por excelencia

Empieza la aventura, montaña arriba y montaña más arriba todavía. Si subes en coche, prepárate, sus curvas de cambio de sentido radical, con una pendiente que impresiona son lo que más vas a encontrarte. ¡Recuerda! ¡Impera la ley de que quien llega primero pasa!

Te podría contar que este es el primer pueblo de la ruta, aunque realmente no es así, porque te vas a encontrar un montón de carteles que llevan a pequeños pueblecitos casi inhabitados. Si tienes tiempo puedes meterte en algunos de ellos para investigar y ver lo que era la forma de vivir anteriormente. Los caminos no son los mejores del mundo, y hay que tener cuidado. 

En Candín, encontrarás algo más adaptado a los turistas. Aquí puedes encontrar muchas rutas (e información para hacerlas) tanto a pie como en bicicleta.

que ver en los ancares

La señalización mediante carteles es muy buena para no perderse entre tantas opciones a seguir (y también te informa sobre si son aptas para bici).

Si quieres ir a tiro fijo, la caminata al Mirandelo suele ser la preferida por nuestros visitantes en La Moncloa de San Lázaro. No es de extrañar: es una ruta de nivel medio, de algo más de 3 horas (eso sí, ¡no se puede hacer en bici!), con unas vistas que harán que el tiempo se te pase volando. ¿Cansancio?, tal vez, un poco, nada que no vayas a arreglar del mejor modo en nuestras cómodas habitaciones.

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Villasumil, el gran olvidado

En muchas ocasiones hemos leído sobre todos los pueblos que tienen un valor importante en los Ancares, pero, lamentablemente, Villasumil no figura entre ellos. Lo cual es un grave error. Este pequeño pueblecito, que apenas llega a 10 habitantes, nos ofrece un interés turístico que realmente impresiona. 

Es un poco complicado llegar, porque es realmente fácil pasarse el desvío para llegar. A la altura de Candín dirección puerto, a mano derecha podrás encontrar un cartel que nos indica el desvío a esta parada. Una carretera mágica, y sorprendentemente bien conservada, probablemente por su falta de turismo. 

Te aviso que dentro del pueblo es fácil perderse, algo irónico en un pueblo con tan poca población. Pero debes tener en cuenta que todos los pueblecitos que encontramos por la ruta son pueblos antiguos, que las calles a veces llegan a un punto sin salida. Este no iba a ser diferente.

Nuestro consejo para encontrarlo es… ¡ve atento! porque hay pequeños carteles que te indican dónde está nuestro punto de interés. Para ubicarte fácilmente, una vez te encuentres en el pueblo has de seguir la carretera hasta la zona más alta a la izquierda. ¿Quieres una señal?: un enorme árbol presidiendo, el Castaño Centenario. 

pueblos de los ancares

Este viejo habitante de la zona te dejará sin aliento. Cuanto más te acercas, más impresiona. Un gran desconocido de la ruta que nosotros recomendamos siempre a nuestros huéspedes, porque además, el castaño es un árbol muy especial para los bercianos… ¡acércate a nuestra tienda y verás que maravillosos dulces y licores tenemos preparados con sus frutos!

Además, de muchos otros productos típicos de León y El Bierzo.

 

Pereda de Ancares

Nuestra siguiente parada en la que merece la pena invertir un poco de tiempo. ¿Nuestro consejo? Déjate llevar y camina tranquilamente por el pueblo. Es una de esas localidades en las que actualmente todavía hay mas población residente, por lo que es realmente fácil encontrarte a alguno de sus habitantes, y que te pare a contar como era la vida hace años, con cierta melancolía incluso.

La parada en pereda debe incluir una visita a su palloza, extremandamente bien conservada. No está tan llena de viandas y maravillas como nuestra tienda-palloza… pero tienes que verla. Es un ejemplo de este tipo de arquitectura típica que no te puedes perder. 

Es fácil localizarla, pues su tejado la caracteriza. Y ahora viene lo mejor: si aparcas el coche, te dejas llevar y llegas a la palloza… lo más probable es que te encuentres a su actual dueño; pero, si no, en la puerta podrás encontrar su número de teléfono. Puedes llamarlo y estará encantado de mostrártela. (Por cierto: al final te dirá un sugerente «¡se admiten propinas!», ya sabes…)

Realmente, las pallozas son una de las cosas más típicas que ver en los Ancares.

los ancares

 

Tejedo de Ancares

Es una de las últimas localidades que visitar en tu ascensión al puerto de Ancares. Se trata de un pueblo pequeñito, con bastante población y algunos negocios orientados al turismo. Si paseas por el pueblo, acabarás encontrándote los restos de un antiguo molino y un puente…

Y muchos pescadores. Pues esta zona del antiguo molino es un hervidero de actividad. Es muy habitual encontrarte aficionados a la pesca buscando la captura de una trucha que subir a su instagram, o incluso cocinársela y comérsela.

Las truchas de los ríos de El Bierzo son una pequeña delicia que también puedes disfrutar en nuestro restaurante de La Moncloa de San Lázaro. Si no eres dado a la pesca, no tuviste suerte esta tarde o simplemente olvidaste la caña, déjanos ocuparnos de ello y disfruta con una cena sana y rica. 

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Balouta

Para llegar a Balouta, la carretera parece que se convierte en una montaña rusa. Y ya en lo alto, cae despacio sobre un pueblo enclavado en un paraje impresionante. 

Si viniste a ver los Ancares, Balouta te proporcionará las vistas y el fresquín que estabas buscando… ¡incluso si es verano!

¡No olvides ponerte algo de abrigo!

Estas montañas se resguardan del mundo en la altura para que tú puedas disfrutarlas.

Balouta es un ejemplo de esos pueblos lejos de todos los mundos que conforman su propio mundo, situados en el centro del paraíso.

 

Puerto de Ancares

Ese lugar mágico, en el que si miras hacia un lado ves la provincia de León y si miras al otro, ves la provincia de Lugo. Poder llegar aquí es algo maravilloso, poder sentarse y disfrutar de las vistas en su merendero es algo que te transmitirá una paz inmensa. 

Es sorprendente como solo mediante una montaña puedes ver como se separan dos tipos de tierras y vegetación, hacia un lado más rocosa, hacia el otro más verde y frondosa.

Del puerto de Ancares nacen muchísimas rutas para todos los intrépidos excursionistas, entre ellas una de sus mas famosas, la ruta hacia el Pico Cuiña, si tienes tiempo, fuerzas y aguante, es algo que al menos debes hacer una vez en tu vida.

Una vez llegados a este punto, debes tener en cuenta que hemos llegado a su pico más alto, y todo hacia el otro lado será bajada, desafiando la carretera todavía propiamente dicha de los Ancares.

El resto de camino es pura naturaleza, con muchas curvas y carreteras estrechas desde las que ver Los Ancares. Pero con un montón de rincones en sus curvas para poder parar y disfrutar de agua fresca de sus fuentes tan bien conservadas (y potables ).

que ver en los ancares leoneses

 

Mas allá de los Ancares

Como te hemos comentado, los Ancares no son eternos, y justo antes de entrar a Lugo, es donde acaban teóricamente. Te encontrarás con todos los carteles que indican el fin de los Ancares y la entrada a la provincia de Lugo. 

Pero todavía quedan dos paradas más.

Una de ellas es su primer pueblo, Suárbol, que como dato divertido, en 1873, los vecinos se cansaron de pagar impuestos y decidieron que iban a ser una República Independiente. Como puedes suponer, eso nunca llego a buen “puerto”.

La ultima parada de nuestro recorrido, es Piornedo, muy famosamente conocido por su palloza extra grande y muy bien conservada. Esta muy bien señalizado y es fácil llegar. A diferencia de la de Pereda, en este caso, antes de entrar a la palloza, ya nos informa de que la visita tiene un coste de 1€ por persona, algo que realmente no supone un gran desembolso, y que merece la pena, solo por ver como vivían y trabajaban tiempo atrás.

sierra de los ancares

Consejos si piensas visitar los Ancares

La mejor aventura es la que tiene como final la vuelta al calor del hogar. No te aventures a lo loco. Los Ancares son pura montaña y lo primero que rige en la montaña es el respeto. 

Dependiendo de la estación del año que hayas escogido para visitar los Ancares, el sentido de la prudencia reducirá un poco el rango de rutas y pueblos que puedes visitar.

Durante el invierno, la zona se cubre de nieve y muchas veces el acceso por carretera solo puede garantizarse por el trabajo de las máquinas quitanieves. 

Pueblos como Balouta, del que te hemos hablado antes, se quedan muchas veces incomunicado. El puerto se cierra y la vida en los Ancares se vuelve un misterio a los ojos del mundo. Es importante tener esto en cuenta, para que así puedas calcular cuando visitarnos en La Moncloa de San Lázaro si tu plan es aventurarte por Los Ancares.

Y que en cualquier caso, una ruta de alta montaña es siempre algo que hacer con extrema precaución. Cada cual debe avanzar hasta donde sabe que puede tomar como punto de regreso. Y nunca más allá.

Que no te preocupes, que los paisajes que disfrutarás en Los Ancares siempre merecen la pena, sea cual sea tu nivel de senderista o incluso si te dedicas a meramente pasear por los pueblos yendo de uno a otro en coche…

Nos lo cuentan a la vuelta, en La Moncloa de San Lázaro, cansados pero satisfechos, nuestros huéspedes. 

Te podemos asegurar que tenemos visitantes que usan nuestras habitaciones y disfrutan en nuestro restaurante que vinieron a visitar los Ancares y que son de todo tipo, desde familias a excursionistas de los que llevan palos o incluso raquetas. 

¡Ah!, y otra cosa, que no te preocupes porque te lo volveremos a repetir antes de salir: en los Ancares no abunda la gasolina, así que tendrás que repostar en Cacabelos en cuanto salgas o más cerca del paraje en Fabero o Vega de Espinareda. 

puerto de ancares

Conclusiones: mucho que ver en Los Ancares

Por los Ancares… al cielo.

Sus pueblos parecen villas imposibles encaramadas en el fin del mundo. Su actividad ganadera aporta las notas más vivas al paisaje y sus pallozas nos retrotraen a otros tiempos, otras generaciones, otros mundos…

Cuando los turistas que vienen a La Moncloa de San Lázaro a descansar o a comer nos cuentan que están planeando visitar los Ancares, sabemos que estamos ante un visitante que se llevará un gran sabor de boca de El Bierzo. Con todo el cuidado que ponemos los bercianos en esta reserva de la biosfera, nos enorgullece ver cómo crece como destino turístico para senderistas y cómo en el mundo del turismo rural  aparece siempre como destino preferente.

¿Eres uno de los muchos que anda buscando una escapada y quieres saber qué ver en los Ancares?

En es artículo también te mostramos cuáles son los lugares con más encanto que ver en El Bierzo.

¿Podremos contar contigo en La Moncloa de San Lázaro para darte un descanso inmejorable y poner en tu mesa todo lo que necesitas para recobrar las fuerzas que decidas dejarte en este paraíso natural?

Estaremos encantados de que así sea.